Sin embargo cada huésped es una historia, una huella y un reto a al imaginacíon.
En esa idea se basa precisamente el trabajo de este fotógrafo chino, que trata de imaginar cómo fueron los que ocuparon una habitación de hotel antes que él.Fiestas salvajes, encuentros con prostitutas, torturas de mafiosos,... queda claro que en los hoteles de China no hay tiempo de aburrirse.











No hay comentarios:
Publicar un comentario